El foro, que está sesionando en la sede del Congreso italiano, generará propuestas que serán presentadas en la próxima cumbre de Copenague, Dinamarca, en diciembre de este año y buscará un acuerdo para continuar la reducción de gases contaminantes, una vez que concluya el plazo de acción del Protocolo-Acuerdo de Kyoto (Japón).
Uno de los puntos preponderantes, que tiene que ver con esta reunión, auspiciada por el Banco Mundial, el Parlamento Italiano y la Organización Mundial de Legisladores por un Medio Ambiente Equilibrado (Globe, por sus siglas en inglés), está relacionado con el fenómeno social causado por el cambio climático.
Luciano Pizzato, senador brasileño, indicó que en la región amazónica hay 300 000 familias que viven allí por más de 150 años, pero hay que detener le deforestación. “Se les dará un título de propiedad a cambio de que detengan la tala de árboles”, sostuvo.
Brasil tiene un programa alternativo de biocombustibles, el 90% de los automóviles son del tipo “flex”, que funciona con gasolina o con energía renovable como el alcohol, explicó Pizzato, que lo convierte en el pionero en Sudamérica en aplicar tecnologías ecológicas en macro dentro de su economía diaria.
La discusión no solo debe ser ambiental, debe incorporar lo social y dar alternativas a las personas que se han dedicado a vivir de la tala de árboles, la idea es proteger el medio ambiente para que las futuras generaciones reciban los mismos beneficios que hemos tenido nosotros.
Hasta el 2004, Brasil deforestaba 27 000 kilómetros cuadrados de bosques amazónicos, pero la tasa comenzó a caer a 11 000 kilómetros cuadrados desde entonces, expresó la presidenta del senado, Serys Slhessarenko, para quien el 47,8% de la energía que se consume en Brasil es renovable.
El Club de Roma es un centro de análisis, que durante 40 años ha trabajado temas relacionados con los límites del crecimiento económico. Elaboró un documento para ser presentado a los participantes en el foro que se inició este viernes, al que, además del G-8, que integran las ocho mayores economías del mundo, asisten representantes de Brasil, México, India, China y Sudáfrica.
Setephen Byers, presidente de Global Legislators Organization (Globe), explicó que los acuerdos políticos son muy importantes, hay diversidad de criterios en la lucha contra el calentamiento de la Tierra. “Si algo sucede en China tendría efectos en todo el mundo, por eso ningún gobierno puede trabajar solo”.
Pero el congresista chino Wang Guangtao replicó que cada ciudad china se ha comprometido con un total de 600 leyes locales de protección ambiental. “China es el país que más aprovecha la energía solar y es la cuarta en el desarrollo de energía eólica pero, cuidado, unos 200 millones de campesinos se desplazarán a las ciudades en los próximos años”. (Redacción de Verde y Azul, con datos de Diario El Comercio)